SOBRE EL FALLIDO PROCESO DE PAZ
POR: RIGOBERTO BARRETO RODRIGUZ
Las Amenazas de Iván Márquez,
Santrich, el Paisa y Romaña, entre otros, enviadas en un video publicado por
los medios de comunicación ayer, es el desenlace lógico al fallido proceso de
paz con las FARC que se veía venir y pronosticado por algunos políticos y
periodistas quienes no creyeron en esa farsa y quienes ahora tienen la razón.
Un proceso de paz donde empezaron
negociando rebajar las penas a cambio de desmovilización y cese de las actividades criminales, se
convirtió al final en un proceso que a
cambio de lo mismo, los negociadores del gobierno, terminaron cediendo en todo
lo que las FARC exigieron, presionados por el presidente Santos y algunos
gobiernos extranjeros de tendencia izquierdista
El Presidente Santos movido por
su elevado Ego, se olvidó de gobernar y se dedicó a aceptar todo lo que le proponían los
negociadores de la guerrilla y sus asesores izquierdistas, fueron tan
exageradas las exigencias de la guerrilla que ese gobierno tuvo que valerse de
artimañas antijurídicas y tramposas tramitadas en el congreso a base de
compra de congresistas y periodistas con
mermelada que les obnubiló su discernimiento y lograron así modificar la constitución
dictar leyes absurdas , crear un
tribunal de impunidad para absolver de toda culpa a esos criminales y no
contentos con eso premiarlos regalándole 10 curules en el congreso.
Ante el inminente cambio de
gobierno tramitaron a las carreras esa reformas a la constitución y leyes con
un sistema que crearon para tal fin que
llamaron Fast track, avalado por la Corte Constitucional, también comprada por
Santos, algunas leyes y reformas quedaron cojas e incompletas, de acuerdo a las
pretensiones, lo que ocasionó que con la entrada del nuevo gobierno dichas
reformas no se vieran con la misma óptica y empezaran a descubrirse las
excesivas e ilegales ventajas concedidas por el gobierno Santos a las FARC.
Mientras tanto Santos fue
premiado con el nobel de paz, premio impulsado por los países comunistas
patrocinadores del nefasto proceso de paz
y ayudado por contratos petroleros otorgados por el mismo Santos a la
presidente de la junta que otorga los nobel.
En conclusión el proceso de paz
de Santos fue el atropello más grande que presidente alguno le haya hecho a la
democracia Colombiana, cuyas fallas y aberraciones se comienzan a ver y sentir,
lo que obliga al nuevo gobierno a ponerse en la tarea de enderezar el rumbo,
Corresponde pues al Gobierno Duque hacerle claridad a los congresistas de las
inconveniencias del proceso de paz y tramitar las reformas constitucionales y
leyes que se requieran.

